13 de septiembre de 2010

eli

Veía tus ojos hipnotizado, intentando desentrañar el código, a través de la llama que encendía tu cigarrillo entre estertores eléctricos. Mientras descubrías que odio bailar pero que estaba dispuesto a disimularlo, me iba sumergiendo en tu sonrisa, buscando resortes que la hicieran brotar. Algo había saltado por los aires entre nosotros, algo tan frágil que no nos atrevíamos a pronunciarlo por miedo a que se hiciera real, como una enredadera de papel en torno a mis gestos torpes, que eran el reflejo de un antiguo amigo tuyo, y tus certezas transparentes, que habían echado a volar convertidas en la voz que elegiría para escuchar durante años y años historias de tu vida y la mía. Tan diferentes como el agua y la sal; yo viajaba asomado a la ventanilla trasera del autobús mientras tú eras la astronauta  que daba la enésima vuelta en torno a la Tierra; incapaz de comprender nada, sólo podía admirar la estela que dibujabas en el cielo. En realidad esta vez yo era un espectador más, y eras tú la que corría detrás de una estrella fugaz tras otra; así que cuando por fin alcanzaste tu recompensa y te giraste alzando tu trofeo, me tocó a mí besar la lona en silencio. Habías querido reír y bailar hasta el amanecer, y yo me había perdido en callejones mal iluminados, por no querer asumir las reglas del juego. Por lamentar tu ausencia cuando aún estaba a tiempo de bucear en tu sonrisa un ratito más. Sólo para sentirme de vuelta.

7 comentarios:

Meme dijo...

Qué envidia tu manera de contar las cosas, tu facilidad para escribir...
¿Qué tal fue el concierto? ¡Me arrepiento de habérmelo perdido! Yo sigo trabajando :( dentro de poco iré al colegio a buscar a la pequeña monstruo, jaja.
Muah!

Beauséant dijo...

me gustan las personas que son como estrellas fugaces..

parecen mucho más felices en un instante de lo que podremos serlo nosotros en toda nuestra vida..

eclipse de luna dijo...

Que bonito, realmente precioso lo que acabo de leer..

Veo que hay mas personas detrás de estrellas fugaces...

Besos.
Mar

Suerte en el concurso.

Alicia María Abatilli dijo...

Desde su sonrisa uno puedo crear un puente para el eterno regreso.
Gracias por permitirme leerte.
Alicia

Jorge Aussel dijo...

Desde Ángel Poético quiero invitarte a participar en éste espacio de poemas, reflexiones, aforismos y relatos. Si me escribes y tu solicitud es aprobada, podrás publicar tus escritos que serán leidos por los lectores del Sitio.

Saludos desde Ángel Poético.

Salomé dijo...

Siempre he pensado que no hay que fiarse de la gente que no sabe bailar. Y parece que tengo razón, ¡mira lo que él se ha perdido!

Grace en el País de Las Maravillas dijo...

Sentirse de vuelta, esa es la clave...