25 de mayo de 2008

los motivos

La sensación es terrible, todo parece resquebrajarse por dentro sin razón aparente. Pero entonces, en el último momento, me detengo a mirar atrás para tratar de memorizar; de recordar al menos un brillo por si alguna vez me siento perdido y necesito tu voz de nuevo. Y cuando me giro, la realidad me golpea con todas sus fuerzas: encuentro los motivos para luchar, para seguir intentándolo, en cada rincón de tu sonrisa, en el camino hacia tu casa, en tus piernas entrelazándome sobre el sofá mientras dejamos que pasen las horas, sin necesidad de alimentar el fuego. Tengo la mochila repleta de trocitos de nosotros que no se merecen ser arrastrados por la marea. Son esos instantes los que me hacen latir, los que provocan que te piense con tanta facilidad. Y puede que parezca difícil de entender, pero aprendí a valorar nuestra forma común de mirar el mundo como si se tratara de un tesoro, de algo que sólo tiene sentido si lo mantenemos vivo desde las dos orillas del río. Y ahora vuelvo al borde, a asomarme a tus ojos sin fondo para acompañarte una vez más, para estar ahí aunque nos movamos en el ojo del huracán. Para tratar de que, como en el poema de Benedetti, por fin me necesites.
Porque no sé hacerlo de otra forma.

5 comentarios:

Elena -sin h- dijo...

Porque sobran los motivos pero necesitar no es la forma más adecuada de querer porque necesitar no es querer.
Y siempre se sabe hacerlo de otra manera.

Pipilar dijo...

llevo mucho tiempo leyéndote de vez en cuando.. Y la verdad es que me pareces en extremo talentoso.. No sólo logras expresar muy claramente, sino también muy bellamente

felicitaciones y saludos

Tormenta. dijo...

Hay canciones que pensamos que están escritas para nosotros mismos,porque nos identificamos, y ahora al leer éste post, eso pensaba, la habilidad que tienes para llegar a tantos corazones niño..
Abrazos!.

Alma dijo...

Táctica y estrategia.

También decía benedetti, que cuando a uno le dan palos de ciego, la única respuesta eficaz es dar palos de vidente.

Un abrazo.

Beauséant dijo...

Necesitar no es querer dice (h)Elena, y tiene razón.. pero a veces se parece tanto, y es tan fácil engañarse...