23 de junio de 2011

plano secuencia

estamos agotando el combustible
tras vaciar el cargador contra el cielo
ahora buscamos una hendidura entre las rocas,
para ocultar la llave y tirar el cofre al fuego.

cuando sonó el primer trueno nadie estaba preparado;
miles de pájaros echaron a volar
cubriendo con sus sombras fugaces
nuestros cuerpos desnudos y dormidos

en el televisor Elvis canta y sonríe
mientras viaja en la caja de un camión,
en la habitación de al lado hay un perro ladrando
y hace un rato una chica lloraba junto a la puerta.

estamos en el hostal junto a la playa,
en otra ciudad junto al mar
las olas suenan por encima de Elvis
en el desorden de tu risa
que parece derramarse sobre las sábanas
habitando los silencios y la ceniza

y creo que no hay un lugar mejor para esconderse
en este instante concreto en el que nadie nos busca

si acaso
dos asientos de ventanilla
en un tren con destino París
sólo para manosear los discos
de aquella tienda junto al Pont de Grenelle
besarnos despacio al pisar la calle de nuevo
y subir a casa cogidos de la mano.

Las cosas importantes siempre vuelven
para vernos sonreír de nuevo
para que les contemos un poco más
sobre el noble arte del escapismo

3 comentarios:

Prudencio Hernández Jr dijo...

Como siempre tu poesia..y tu prosa..sorprende por su modo acogedor de recibir al lector y ponerle en el sitio de los hechos..Nada como el escapimo..para renovarse..y creernos de vez en cuando que la vida y sus maravillas será eterna..
Saludos desde el sur gran escritor

Beauséant dijo...

el noble arte del escapismo, casi casi una ciencia que se tarda toda una vida en aprender.

bellas palabras, gracias.

Daniel Salazar G dijo...

Hola hace ya poco tiempo que me vengo pasando por tu blog y me ha agradado bastante, te dejo un saludo espero que te pases por mi blog, quien sabe tal vez te guste y lo agregues a tu lista o me sigas; si no es así, de todas formas te felicito por tu blog.
danoiteluacheia.blogspot.com