me detuve en una llanura
junto a la corva de tu rodilla izquierda
y desde allí contemplé el paisaje:
todas las sombras
que antes nos enseñaban los colmillos
ahora se escondían y murmuraban excusas
no pretendíamos cambiar nada
tan sólo no tener que encoger el alma
al mirar por el retrovisor
como sumergirnos en el agua poco a poco
y cuando volvíamos a la superficie
todo a nuestro alrededor se había difuminado
víctima de nuestro abrazo impermeable
piensa por un momento
para pintar nuestra historia
sólo necesitamos tus manos y las mías
ni personajes secundarios
ni decorados
ni focos alumbrándonos
incluso cuando el cielo se volvió negro
y la lluvia nos borraba las ganas de ser
siempre fue así,
los demás son estados carenciales:
un pentagrama para el fa y otro para el sol.
7 comentarios:
O.K. lo admito, me ha dejado sin palabras, una poesía como esta me ata de manos!
Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeso
Lo conseguiste, sin duda :)
acabo de dar con tu sitio... vendré por más de tus palabras... nos vemos...
Esa imagen, la del alma encogiéndose al mirar por el retrovisor, duele.
¿Yyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy?
Ahora que mendulzaste el ojo podrías ponerte un post nuevo ¿No?
Brase visto, 13 días lo mismo, así no hay romance que aguante che!
cuando una mezcla de palabras es capaz de llegar tan tan profundo...sin duda merecen la pena...no dudes que pasare por aqui mas amenudo
EStados y momentos, y realidades que están ahí
Un beso
Antes dejé un comentario en otra entrada y te saludaba porque no conocía tu blog, pero no sé si entró.
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